Después de 4 días de trabajo, desde las 10 de la mañana hasta las 9 de la noche, éste es el resultado ( es un montaje fotográfico):
La habitación necesitó algo de masilla para tapar grietas, reponer algunas planchas de corcho que estaban dañadas por la humedad, dos manos de buena pintura (color “Atardecer en la India”), varios metros de cenefa, estore, 4 cuadros, una estantería, cambiador, cuna, baúl y armario.
Teníamos claro que no queríamos una habitación rosa, no nos gusta el sexismo en absoluto, por eso decidimos usar una decoración infantil con motivos de Winnie, the Pooh. Los cuadros son fotografías de Anne Geddes y el otro es un alfabeto hecho de punto de cruz (obra de la bisabuela de Anna).
Los muebles son de Ikea, la serie Leksvik para bebés, con la comodidad de que podremos comprar luego una cama mayor para cuando Anna vaya creciendo.
Nos costó mucho encontrar la distribución más óptima, había que dejar libres los enchufes, el radiador y la ventana. Al final creo que hemos acertado y ahora queda una habitación muy práctica, con todo accesible, mucho espacio para moverse y donde esperamos que Anna se encuentre cómoda y segura.

Jesús escribió,
20 Marzo, 2008 @ 1:59
Ya sé que para nosotros todavía es muy pronto, pero esta semana le hemos echado un vistazo a posibles dormitorios (y eso que aún no sabemos si será niño o niña) y en Ikea este es el que más le gustaba a Sandra.
En cuanto a la distribución… me ha parecido muy extraño que el radiador no esté bajo la ventana. Pero os ha quedado muy chula.
mistica escribió,
20 Marzo, 2008 @ 18:19
Jesús: Es que esta habitación estaba distribuida de otra manera y el radiador allí estaba…jajaja.
Te pongo un enlace.
Besotes a ti y a Sandra.